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La influencia de la música sobre las plantas

  • Foto del escritor: Juanma de Casas
    Juanma de Casas
  • 21 ene
  • 2 Min. de lectura
plantas, gramófono y ondas

¿Crecerá más una planta si le canto una buena canción? No, no es que tu poto se haya vuelto fan de tu podcast favorito. Pero tampoco es del todo mentira eso de que el sonido influye en las plantas. Lo que pasa es que, como casi siempre en acústica, el diablo está en los detalles… y en los dB.


Para empezar, una planta no “escucha” música: siente vibraciones. Para ella, el sonido es pura mecánica: cambios de presión en el aire, el suelo o el propio tejido vegetal. Esas microdeformaciones pueden activar canales mecanosensibles en las membranas celulares, disparar rutas hormonales (auxinas, etileno, jasmonatos…) y cambiar la expresión de ciertos genes. Traducido a nuestro idioma: el tallo, la raíz o la hoja pueden crecer distinto según lo que les estés “haciendo vibrar”.


En laboratorio se han visto efectos curiosos: exposiciones a frecuencias concretas, durante tiempos controlados y a niveles en torno a conversación fuerte–ruido moderado, pueden acelerar ligeramente la germinación, alterar la elongación del tallo o modificar la producción de metabolitos. En otros casos, mismo experimento con otra especie o con unos dB de más y… zas, efecto neutro o incluso inhibición del crecimiento. No hay free lunch acústico.


También está la parte “orientativa”: raíces que parecen crecer hacia vibraciones asociadas al agua en movimiento, como si usaran el sonido de fondo del suelo para buscar recursos. A esto se le ha llegado a llamar fonotropismo, que suena a plugin pero es pura biología.


¿Y hablarles? Tu voz genera vibraciones suaves y un plus de CO₂ local, pero nada indica que una charla casual de cinco minutos vaya a convertir a tu ficus en sequoia. Otra cosa es que, si al hablarles también las riegas bien, ajustas la luz y las giras de vez en cuando, el conjunto del “cuidado sonoro” funcione… pero por razones bastante más terrenales.


Conclusión para técnicos: Sí, el sonido puede influir en las plantas, pero como estímulo mecánico fino, no como magia musical. Frecuencia, nivel, tiempo y especie mandan. Para hacer que crezcan, antes que ponerles un line array, mejor cuida el “sistema”: luz, agua, nutrientes y temperatura. Luego, si quieres, ya afinamos el preset del invernadero.


Juan Tarteso apoya este artículo

 
 

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